Criterios de Impermeabilidad

Las prendas confeccionadas con membranas ofrecen impermeabilidad al agua y estanqueidad al viento, permitiendo la transpiración incluso con lluvia intensa.

Estos materiales estan compuestos por infinidad de micro-poros de tamaño 20.000 veces inferior al de una gota de agua (0,1 mm de diámetro aprox.), con lo que garantizan una impermeabilidad absoluta. A la vez, los microporos, 700 veces mayores que las moléculas de vapor de agua producidas por el cuerpo humano (0,0000005 mm de diámetro aprox.), aseguran una buena transpiración.

SISTEMAS DE MEMBRANAS Laminados. El proceso sigue dos pasos, en el que primeramente se crea el laminado y luego se lamina (pega) al tejido soporte, que suele ser de poliamida. La frágil membrana queda así protegida de la abrasión externa. Las propiedades de las membranas no se alterarán por la temperatura y presión (resisten entre los +250º y -240º C).

Inducidos. Se aplica un baño sobre la poliamida, penetrando primero el tejido y luego cubriéndolo, entrelazándose el material y configurando esta mezcla la propia membrana. Suelen ser mucho más resistentes al desgaste por uso (prestaciones de origen durante más tiempo) que los laminados y más económicos por realizarse en un solo paso. Por contra, con la misma transpirabilidad, el inducido suele aguantar menor columna de agua y no suele resistir las temperaturas por debajo de los -10ºC como el caso de los laminados.

Transfer. Tal vez el sistema menos utilizado. El proceso se realiza en dos pasos. El tejido soporte tiene un adhesivo que se activa por calor, pegándose al laminado cuando en el proceso se le aplica la fuente de calor. Todos estos sistemas, además de impermeables y transpirables, evitan el traspaso del viento. Con ello se logra mantener mejor la temperatura del cuerpo.

Las poliamidas están tratadas hidrófugamente por su lado exterior para evitar que absorvan humedad y en consecuencia no permiten la transmisión del calor corporal por conducción. Con el tiempo este tratamiento hidrófugo se deteriora permaneciendo la prenda mojada. Existen productos para recuperar ese hidrofugado.

OTRAS CARACTERÍSTICAS DE ESTAS PRENDAS En las prendas confeccionadas con estos materiales suelen sellarse las costuras para evitar filtraciones de agua. En caso de despegarse este sellado, pueden usarse productos especiales para volverlas a soldar.

Las protecciones en codos, hombros, trasero y rodillas, protegerán las prendas de las fricciones externas. Así y todo, debe tenerse un cuidado especial con éstas prendas técnicas, ya que el uso y la fricción pueden causar un desgaste prematuro de las membranas. Pueden inspeccionarse colocando un foco de luz intensa detrás de la prenda para transparentar cualquier desperfecto (vigilaremos no acercarla demasiado al calor del foco para no quemarla).

La cuidada confección permitirá una mejor movilidad, protegiendo de los agentes externos incluso al mantenernos en la posición o postura más comprometida. Por ejemplo, las mejores capuchas permitirán albergar cascos debajo de ellas, disponer de viseras plegables y seguirán el movimiento de la cabeza para ofrecer una visión total incluso mirando atrás. PRENDAS DE 2 Y 3 CAPAS

Esta denominación suele usarse para identificar los distintos tipos de laminados. 2 capas. Reciben esta denominación las prendas con una membrana laminada directamente sobre un tejido exterior. Es flexible y resistente.

2,5 capas. Se trata de un '2 capas' cuya membrana tienen un tratamiento que le confiere rugosidad, ofreciendo mayor resistencia a la abrasión que el '2 capas' y más ligereza que un '3 capas'.

3 capas. Cuando la membrana se lamina entre un tejido exterior y otro interior.
Las prendas de '3 capas' son más rígidas, más resistentes al desgarre y a la abrasión, más impermeables, aunque por contra transpiran aproximadamente un 35% menos que las de '2 capas' y también pesan más. IMPERMEABILIDAD

Existen varios métodos para conocer la resistencia que ofrece un tejido a la presión de un líquido (grado de impermeabilidad), aunque los fabricantes suelen hablar de columna de agua.

Partiendo de una columna de agua contenida en un envase de 1 cm⊃2; de sección, se incrementa la altura de dicha columna de agua hasta que se consigue traspasar el tejido con el líquido.

Una columna de 10.000 mm (10 m) ejerce una presión de 1 Kg por cm⊃2;.

Según la norma ISO, un tejido es impermeable si resiste una columna de agua superior a 15.000 mm (15 m).

Esta norma utiliza los PSI (libras x pulgada cuadrada) para medir la resistencia estática de un tejido a la presión de agua. Cuanto más alto es el valor, más impermeable es el tejido. Las equivalencias aproximadas serían:
10-15 PSI = 5.000 mm (protección baja)

25-30 PSI = 10.000 mm (protección media)

+40 PSI = 20.000 mm (protección alta)

Diremos que a mayor columna de agua, mayor impermeabilidad. En consecuencia, será más difícil que la presión que ejerce la mochila sobre los hombros de nuestra prenda consiga hacer traspasar la membrana y que el peso de nuestro cuerpo al sentarnos o apoyarnos rodilla en tierra produzca el mismo efecto sobre el pantalón de membrana.

Hay que tener en cuenta que una buena capacidad de repelencia al agua (Spray Test) de un tejido, favorece la impermeabilidad.

TRANSPIRABILIDAD

El cuerpo humano en reposo produce unos 0,75 L (2500 gr/m⊃2; 24 h) de agua al día en forma de vapor.

Los fabricantes expresan la transpirabilidad del tejido en 'gr/m⊃2; en 24 h'. Sabiendo que una prenda tiene unos 2,5 metros cuadrados de superfície media, podremos llegar a calcular la transpirabilidad total aproximada.

El RET (Resistant to Evaporation Transfer) mide la resistencia de los tejidos a dejar pasar la transpiración. Cuanto menor sea este valor, mejor es la transpirabilidad. A modo de ejemplo, un valor igual o inferior a 60 RET es extremádamente transpirable.

CAUSAS REDUCTORAS DE LA TRANSPIRABILIDAD Exceso de suciedad. La suciedad obstruye los microporos. Se limpiará la prenda con productos especiales (exentos de fosfatos que dañen la impermeabilidad de la prenda).

Altas temperaturas. Bajo una ley física, el vapor tiende a desplazarse hacia los lugares fríos. Al disminuir el frío exterior, el vapor reduce la velocidad de traspaso de la membrana. Si aumenta el frío exterior, vuelve a aumentar la transferencia de vapor al exterior.

Actividad extrema. El tejido no podrá eliminar totalmente el vapor de agua producido por el cuerpo, (como es el caso de una persona que transpire mucho).

Bloqueo de la superficie transpirable. Como, por ejemplo, con la mochila o con el agua superficial. Los tejidos exteriores de calidad tienen un tratamiento para repeler el agua. Con el uso, este tratamiento va perdiendo efectividad. Podremos reactivarlo con productos especiales o con un simple planchado (con cuidado y siempre y cuando el fabricante indique que puede plancharse).

Elevada humedad ambiental. El aire caliente puede contener mayor cantidad de vapor de agua que el aire frío (1 m⊃3; de aire a 30ºC puede absorver hasta 30,4 g de vapor de agua, mientras que a 10ºC solo absorverá hasta 9,4 g). Cuando el aire ha llegado al límite de absorción de humedad se dice que está saturado o a una humedad relativa del 100%. A partir de entonces, si aumenta la temperatura la humedad relativa bajará y si disminuye la temperatura el aire alcanzará el punto de rocio y el vapor se condensará. Una humedad relativa del 50% es agradable para vivir. Una prenda que se utilice en zonas de alta humedad ambiental disminuirá la velocidad de transferencia del vapor generado por nuestro cuerpo, pudiendo llegar a condensar dicho vapor antes de tener la oportunidad de salir al exterior.